21.08.11 // Acij en los medios, ACIJ en los MEDIOS, Transparencia y Lucha Contra la Corrupción (medios)

Una multa para Mauricio (Miradas al Sur)

Más de 1.300 chicos que viven en las villas 31 y 31 bis y estudian en colegios de nivel inicial y primario tienen graves dificultades para asistir a la escuela ya que el Gobierno porteño sólo cumple de manera parcial con un fallo judicial emitido hace dos años que le ordena proveer a esos pibes de un transporte escolar que los acerque a los establecimientos educativos. Además, pese a que la sentencia también lo ordena, aún no se ha hecho ningún relevamiento para constatar la cifra exacta de chicos que deberían ser beneficiados. Por los incumplimientos, la jueza en lo contencioso administrativo y tributario de la Ciudad a cargo del Juzgado nº12, Alejandra Petrella, en las últimas horas envió una notificación al jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri para que a través del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad realice el censo, y al mismo tiempo, brinde el servicio de transporte bajo apercibimiento de aplicarle una sanción de 150 pesos diarios en caso de incumplimiento.

La falta de transporte para los pibes de la 31 es un problema que tiene varios años. En 2009 y 2010, ante diversas presentaciones administrativas y judiciales llevadas adelante por padres de la Villa 31 patrocinados por Acij (Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia), se dictaron por lo menos dos resoluciones judiciales ordenando que se haga el censo y se provea de transporte a los chicos. Para Juan Ignacio Pérez Bello, abogado de los padres y de la ONG, “en todas las sentencias, tanto de primera como de segunda instancia se ha señalado que se trata de una cuestión de interés social donde el Estado tiene una obligación que evidentemente sigue sin cumplirse y por eso se acepta el pedido de sanción pecuniaria. Es importante garantizar que los chicos no pierdan ni un día de clase por estas cuestiones de carencia de transporte para llegar a la escuela. A muchos padres se les complica por su situación económica, además de que los días de lluvia es difícil salir del barrio por el estado de las calles. Por supuesto que todo estos problemas deberían desaparecer el día que las villas 31 y 31 bis se urbanicen”.

Este medio quiso contactar con el ministro de Educación porteño para conocer su versión del problema pero la respuesta no llegó.

Según un informe del propio Gobierno porteño para cubrir “las necesidades del año 2011 se requerirían 32 micros”. Actualmente, el Ejecutivo de la Ciudad cuenta con transporte para chicos de la 31 y 31 Bis y ese servicio aumentó durante 2010 pero sigue siendo muy parcial, con muchos chicos que no tienen acceso a los micros color naranja. Quienes sí lo lograron tuvieron que ir a reclamarle a la Dirección de Escuelas Primarias. “Fui varias veces. Si bien anoté a mis dos hijas que van a cuarto y sexto grado, el transporte sólo llevaba a una de ellas. Siempre me decían que no tenían micros. Era un problema, porque van al colegio Sarmiento que queda a más de 20 cuadras de mi casa. Muchas familias tienen cuatro o cinco hijos y pagarle boletos a todos además de los grandes se hace muy costoso”, apunta Marilu Segovia, quien vive en la Villa 31 desde hace 10 años y atiende un pequeño kiosco. Ante las protestas y reclamos de los vecinos, se habilitó una planilla para que los padres se anoten y sean beneficiados. “Se supone que debería ser el Estado quien se acerque a la villa para suplir la carencia de transporte. Pero ante la inacción total propusimos ser nosotros los que vayamos al Estado y por ello se abrió esta planilla. Consideramos que son muchos los que no tienen el beneficio y que podrían tenerlo”, agrega Pérez Bello. Para Dalile Antúnez, también integrante de Acij, “es importante que se entienda que se está violando un derecho en forma persistente pese a la existencia de órdenes judiciales que permanecen incumplidas”.

Muchos de los padres que fueron a reclamar a la Dirección de Escuelas Primarias por la falta de transporte recibieron como respuesta que el gasto “no contaba con reflejo presupuestario”, un eufemismo que traducido significa que el Estado no tiene (o pone) plata.

Miradas al Sur

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