25.08.14 // Destacadas (medios), Presupuesto y Derechos Humanos (medios), Villas e Integración Urbana (medios)

Un hábito PRO: subejecución en vivienda

Por Gustavo Sarmiento.

La ley que prevé la urbanización de la villa 20 data del año 2005. Jamás se llamó a audiencia.

Detrás del desalojo de las 700 familias del Barrio Papa Francisco subyace una de las principales causas que atraviesan a cada uno de estos conflictos y que se repite como una política vertebral del macrismo: el incumplimiento de las siete leyes que exigen la urbanización y el recorte y subejecución de los presupuestos de vivienda.

El predio compuesto por la Villa 20 y las 12 hectáreas del ex cementerio de autos debía ser urbanizado por la Ciudad tras la aprobación de la Ley 1770 sancionada por la Legislatura porteña en 2005, incumplida hasta hoy. El polígono debía destinarse a “viviendas y equipamiento comercial” y efectuarse “conjuntamente” con los vecinos. En aquella sesión de 2005 también se aprobó la construcción de un hospital en Villa Lugano, y la de un Polo Farmacéutico. Sólo avanzó este último emprendimiento privado.

A la inercia en la urbanización se le agrega el deliberado acortamiento del presupuesto de la Ciudad para vivienda, en un distrito donde al menos 163 mil personas viven en villas, un 50% más que hace diez años, mientras la cantidad de habitantes en la Capital no varió de un censo a otro. Casi un 40% de la población en barrios de emergencia debe alquilar.

En este contexto, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) presentó un informe a mediados de agosto sobre cuánto y cómo se gastó el presupuesto de vivienda en 2013. Identificaron que entre 2011 y 2014, se redujo en un 19% a precios constantes. El Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) redujo su presupuesto para 2013 en un 22,4%: fue de 708 millones de pesos, 300 millones menos que en 2012.

A precios constantes, en 2013 la Ciudad ejecutó 6 millones de pesos menos del presupuesto para villas respecto al año anterior.

“Las líneas de crédito hipotecario no funcionan: en el caso del crédito Mi Primera Vivienda, en dos años de implementación y con más de 6000 solicitudes presentadas en el IVC, sólo se escrituró el 15%”, sostiene el documento. Y agrega que el Programa de Radicación, Integración y Transformación de Villas y Núcleos Habitacionales Transitorios (PRIT) del IVC “solo intervino en una obra para la Villa 3”, mientras que la UGIS que atiende la emergencia en villas aumentó su presupuesto: “Se privilegia la emergencia a las soluciones habitacionales definitivas.”

En el primer trimestre de 2014, la situación no parece variar. La Secretaría de Hábitat e Inclusión ejecutó sólo el 5% de sus 147,3 millones. De los 38,6 millones de Mejoramiento de Villas, utilizaron apenas 800 mil pesos. De 22 millones de Inclusión Social, un 0,3 por ciento.
Peor es el guarismo del PRIT del IVC: de los 52,5 millones asignados para todo el año 2014, en el primer trimestre no utilizaron ni un solo peso. «

Agujero negro

1201 millones de pesos que debían ser destinados a programas de vivienda desde el año 2008, cuando comenzó la gestión del macrismo en la Ciudad de Buenos Aires, hasta 2014, nunca se utilizaron.

Tiempo Argentino