Publicado por ACIJ
Compartimos una reflexión publicada en Análisis de la Gestión Pública que cuestiona las posibilidades reales que tiene el ciudadano como agente controlador del Estado. Con un toque de humor, el autor soslaya cuestiones que abren el debate sobre el rol de los ciudadanos y su participación en el control y gestión de la administración pública.
Ciudadanos controlando al Estado: ¿compramos un buzón?
*Por Gerardo Sanchís Muñoz
Ante los crecientes problemas del Estado como prestador y como garante de la ética pública, los años noventa instalaron la idea genial: ¡Que al Estado lo controle el ciudadano! Aunque un poco obvia, parecía la solución tan esperada hace años al problema de la responsabilidad difusa del Estado, a su dificultad para rendir cuentas, que sintetiza muy bien la lengua de Shakespeare en un
solo término: la “accountability”.
Rápidamente nació el mito. En el imaginario popular se afianzó la idea de una epopeya de ciudadanos rasos, olvidados, cuando no maltratados por el Estado, invadiendo con coraje y determinación cada uno de sus rincones, exigiendo información y revisando cuentas, haciendo evidente la ineficiencia, y detectando la corrupción…
En este ambiente de gesta cívica, nacieron las innumerables iniciativas de “control” y “participación ciudadana”, de “transparencia”, de “publicidad de los actos públicos”, que convergieron con la gran novedad de los noventa: la explosión de Internet: ahora toda actividad pública, como las compras, licitaciones, adjudicaciones, podía subirse a la red y ser controlada por los ciudadanos, cómodamente, desde sus casas!
Tags: ACIJ, Analisis de la gestión pública, control ciudadano, Estado, participación ciudadana








