24.04.09 // Novedades, NOVEDADES

Por una interna en la Villa 31, caos de tránsito en el Puerto (Clarín)

Los vecinos pidieron que la Comuna haga público su plan de urbanización y que confirme si están previstas demoliciones de casas, tal como reveló Clarín en enero. El Gobierno inició demandas penales contra todos los que participaron y fue muy duro con los líderes de la protesta. “Hay algunos que siguen los códigos de la vieja política y el clientelismo”, disparó el ministro de Espacio Público Juan Pablo Piccardo.

“Si no van a demoler nada, queremos que lo digan por escrito”, le dijo a Clarín Ramón Ojeda, uno de los delgados que integra la Mesa de Diálogo. Allí se discuten todos los emprendimientos dentro de las villas de Retiro con representación de todos los grupos. Según los abogados de ACIJ, que asesoran a un grupo de delegados, el Gobierno ya inició varias 25 causas judiciales por cada una de esas viviendas “irregulares”.

Sin embargo, Piccardo dijo que aún no está confirmadas las demoliciones y que hay cuatro organismos (Academia de Ingeniería, Centro Argentino de Ingenieros, Guardia de Auxilio y Bomberos) relevando las 50 casas que tienen serías deficiencias de construcción. “Cuando tengamos un informe detallado se lo vamos a decir a ellos”, agregó.

Pero no fue el único motivo de la protesta. Los delegados que cortaron ayer, muchos de los cuales participaron en diciembre pasado del corte de nueve horas en la autopista Illia, reclamaron que se avance con la urbanización a partir de un proyecto de ley del legislador de la Coalición Cívica Facundo De Filippo. “No hablaron nunca de ese proyecto en la Mesa”, fue la respuesta de Piccardo. Lo cierto es que el Gobierno decidió tomarse un tiempo para elaborar su propio proyecto. El censo realizado hace un mes es el primer paso, según repiten todos los ministros consultados.

El corte de ayer comenzó a organizarse la noche anterior, con llamados telefónicos entre los delegados. Algunos referentes históricos de la villa, que se acercaron ahora al macrismo, decidieron apartarse. “Nos vinieron a buscar, pero la misma gente los sacó”, confesó ayer un delegado de la 31 bis. La tensión se reavivó durante la protesta: un delegado “oficialista” intentó sumarse a las discusiones y fue echado a empujones por dos mujeres.

Pasadas las 14, la protesta se levantó de repente. “La lucha continúa”, advirtió el delegado Héctor Guanco, megáfono en mano, mientras el grupo se perdía por la calle 12 rumbo a la villa.

Clarín

Deje un comentario