01.06.07 // Novedades, NOVEDADES

Pasó el frío, pero todavía se siente (Página/12)

Pese a que el abastecimiento energético tendía ayer lentamente a normalizarse, continuaron las críticas y las quejas, fundamentalmente de parte de usuarios de vehículos propulsados a GNC o gasoil. Las estaciones de servicio de GNC comenzaron a expender el fluido a partir del mediodía, pero incorporándose al mercado paulatinamente. Ello provocó que, hasta media tarde, se reiteraran las largas colas de quejosos usuarios que se resistían a utilizar los combustibles líquidos para los que sus motores también están preparados. Una nota curiosa, con innegable carga de especulación electoralista, la puso el gobierno de la ciudad al intimar a la Secretaría de Energía de la Nación a que garantizara el abastecimiento de GNC, en particular para “ambulancias y patrulleros”.

Desde las empresas distribuidoras, a lo largo de la jornada se intentó dar señales de que el suministro a los expendedores de GNC iba a quedar normalizado en pocas horas. Metrogas informó a media mañana que comenzaba a habilitar el abastecimiento a toda la red de estaciones, lo que generó una inmediata reacción favorable del titular de la Cámara de Expendedores de GNC, Enrique Fridman, quien sin embargo pidió “mucha calma” a los usuarios que en ese momento se agolpaban frente a los puntos de venta.

Gas Natural BAN demoró un poco más el restablecimiento pleno del servicio, que en realidad nunca interrumpió totalmente, ya que el miércoles había solicitado que “voluntariamente” los expendedores limitaran a una manguera la atención al público. Después del mediodía, también se restableció el suministro en las estaciones de Gran La Plata, atendidas por la distribuidora Camuzzi Gas Pampeana. En tanto, Litoral Gas informaba que “es normal la entrega de GNC a las estaciones de servicio” de su jurisdicción, que abarca la ciudad de Rosario y el resto del sur de Santa Fe. La zona también abarca a unos 60 establecimientos industriales que dependen del suministro de dicha distribuidora, las cuales todavía mantenían ayer el servicio interrumpido.

Si bien en ésta, como en otras zonas, se informó que la industria posee la opción de utilizar combustibles sustitutos, muchas unidades pequeñas (talleres industriales en diversos rubros) dependen en alguna de las etapas de su labor exclusivamente del abastecimiento de gas para su funcionamiento, con lo cual el corte del suministro en los últimos días los dejó literalmente parados.

Otro punto de conflicto, consecuencia de las restricciones de la oferta en la última semana, fue el abastecimiento de gas en garrafas, que en el área metropolitana es usada principalmente por los sectores de más bajos recursos. La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia denunció que existe en la ciudad de Buenos Aires un solo punto de venta de la garrafa social. “En la Capital, los principales usuarios son los 150 mil habitantes de las villas miseria”, advirtió la entidad, señalando de ese modo el alto grado de ineficiencia con el que se cumple el subsidio. Verónica Tarzia, coordinadora del Programa de Servicios Públicos de la asociación, señaló que el único punto de venta se encuentra en Villa Soldati y que la ley “que indica que el Gobierno subsidia la adquisición de garrafas (de 10 kilogramos), nunca fue implementada en la ciudad”. Subrayó que el gobierno porteño “no hace ningún tipo de difusión de este derecho” y se lamentó porque “la gente no conoce que puede pagar 16 pesos por la misma garrafa que le cuesta 28”.

El gobierno de la ciudad, en tanto, apuntó sus cañones contra la Secretaría de Energía. A través del Ministerio de Planeamiento y Obras Públicos, la “gestión Telerman” intimó a Daniel Cameron a que notifique a la población y al gobierno porteño “el plan de contingencias previsto indicando lugares y modo de abastecimiento del GNC”, dada la falta de combustibles en las estaciones de servicio que afecta a “vehículos de uso público, privado y hasta ambulancias y patrulleros”. La nota intimatoria incluye que se considere la “debida prioridad” para los citados servicios públicos, junto a taxis y remises.

También los transportistas de carga hicieron oír su protesta, pero en su caso por la falta de gasoil. La escasez se origina en el consumo inusual de dicho combustible a raíz del uso excedente que le están dando industrias y distintos establecimientos en reemplazo del gas por redes y, en menor medida, en sustitución del GNC. La Federación de Empresarios del Autotransporte de Cargas expresó “alarma y preocupación” por el desabastecimiento del combustible, reclamando a la Secretaría de Comercio Interior que “se arbitren los mecanismos para evitar la continuidad de situaciones irregulares, como sobreprecios y restricciones en los cupos de venta de gasoil”.

Con la suba de la temperatura a partir de la jornada de ayer, en el Gobierno confían en que la situación se normalice rápidamente en las próximas jornadas. Julio De Vido, desde Casa de Gobierno, consideró ayer que “lo que se produjo es un evento climático extraordinario, que sólo ocurre cada 45 años”, pero que tanto el sistema de suministro de gas como el eléctrico habían logrado sobrellevar la situación, aunque con las restricciones conocidas.

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