12.05.06 // Novedades, NOVEDADES

Otra traba a los amparos contra la reforma (La Nación)

Enredados en engorrosos trámites, los amparos para frenar la reforma del cuerpo que elige y controla a los jueces están trabados en los tribunales. Primero, las demoras fueron por reiteradas excusaciones de los jueces. Ahora, por una maniobra del Gobierno.

El problema de los expedientes acéfalos que deambulaban sin juez pareció haberse resuelto la semana pasada, cuando la Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal dispuso que Clara Do Pico quedaría a cargo de los dos amparos que estaban más avanzados: el que presentó el abogado Ricardo Monner Sans al día siguiente de la reforma y el que radicó la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA) el 9 de abril último.

Pero el martes último, al presentar su descargo en el amparo de Monner, el Estado eligió como patrocinante al abogado Carlos Do Pico, hermano de la jueza. Así, la obligó a excusarse.

Desde la Procuración del Tesoro de la Nación, a cargo de Osvaldo Guglielmino, explicaron a LA NACION que -entre sus casi 200 abogados- optaron por Do Pico porque sabe mucho del tema, que sí tenían presente que era el hermano de la jueza, pero que no hubo intenciones de dilatar la causa.

Según informaron fuentes con acceso al expediente, ahora el nuevo juez será Sergio Fernández, que está concursando en el Consejo y, por este motivo, podría excusarse.

La semana pasada también el amparo de la AABA se frenó cuando la sentencia parecía inminente.

Un fallo de la Sala IV de la Cámara dispuso que la jueza Claudia Rodríguez Vidal -que estaba a punto de resolver el caso- no era competente y ordenó acumular el amparo de la AABA con el de Monner Sans.

Este expediente, pese a que es más antiguo, estaba más atrasado. Por eso, el presidente de la AABA, Horacio Acebedo, le pidió el martes último a la Cámara que se retractara. “De lo contrario, triunfarían las chicanas del Gobierno”, declaró entonces.

La modificación del Consejo de la Magistratura fue una iniciativa que el presidente Néstor Kirchner y su esposa, la senadora Cristina Fernández, defendieron con firmeza pese a la resistencia casi unánime del mundo jurídico y la oposición. Redujo de 20 a 13 el número de miembros del Consejo en detrimento de partidos minoritarios, jueces, abogados y académicos. Así, dotó de gran poder a los representantes del Gobierno en este cuerpo.

También pidieron la inconstitucionalidad de la reforma otras agrupaciones, como el Colegio de Abogados de San Isidro, la Asociación por los Derechos Civiles y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia. La suerte de sus amparos no ha sido mejor.

Mientras tanto, la reforma se empieza a hacer realidad. El Consejo debe establecer en los próximos días las reglas para elegir a los nuevos representantes de los abogados, que antes eran cuatro y ahora serán dos.

Deje un comentario