17.03.11 // Acij en los medios, ACIJ en los MEDIOS, Transparencia y Lucha Contra la Corrupción (medios)

Me pongo una ONG y que me pida una cautelar (Diario Registrado)

El 24 de febrero, los jueces de la Sala II de la Cámara Civil y Comercial Federal Graciela Medina y Ricardo Recondo, suspendieron la resolución gubernamental 100/10, que declaró la caducidad de la licencia de Fibertel, del grupo Clarín.

Lo que ahora sale a la luz es que la parte que interpuso un recurso para llegar a ese fallo, la denominada “Asociación para la Defensa de la Competencia”, es una ONG trucha inhabilitada para iniciar acciones en defensa de intereses colectivos.

Según informan los sitios “Mercado y Transparencia”, especializado en el registro de acciones colectivas, y “Sin Corrupción”, blog conjunto de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y el Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (CIPCE), la supuesta ONG independiente fue fundada por Carlos Rosenkrantz (presidente) y Gabriel Bouzat (tesorero). 

Rosenkrantz y Bouzat no son otros que los socios principales del estudio jurídico “Bouzat, Rosenkrantz & Asociados”, abogados de Cablevisión S.A. y Grupo Clarín S.A., según lucía orgullosamente, hasta hace pocos días, en su portal, el buffet en su ostentosa nómina de clientes (ver: http://www.elhardin.com.ar/paneles/acij/v2/programas/adjuntos/Clientes_Estudio_B&K.pdf)

Lo curioso es que al citado buffet parece que se le pasó el orgullo, ya que, pocos días atrás, dejó de publicar esa nómina e indicó que el espacio “Nuestros Clientes” estaba en construcción. La obra acabó rápido y, hoy, ese apartado, directamente no existe (ver http://www.brya.com.ar/spanish/estudio.html)

Como -tal cual consta en los registros- la presunta ONG independiente no puede acreditar otra cosa que actuaciones judiciales en defensa de sus propios clientes del Grupo Clarín, se estaría ante una situación de estafa procesal, lo cual aseguraría la nulidad del fallo dictado por la Sala II y quedaría abierto el camino para una denuncia penal. En su afán por no perder negociados, Héctor Magnetto está acostumbrado a apelar a todo tipo de artimañas. Pero se le acabó la impunidad.

Diario Registrado

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