Desigualdad en el acceso a escuelas de jornada completa

Contexto

Contexto

La oferta educativa de gestión estatal de nivel primario en la modalidad de jornada completa es considerablemente menor en los Distritos Escolares (DE) 5, 19 y 21, en comparación con otras zonas de la ciudad de mejor condición socioeconómica. Esto significa que las niñas y los niños de los DE 5, 19 y 21 tienen mucho menores posibilidades de acceder a una educación primaria de mayor calidad que brinda mayores oportunidades educativas.

Mientras los distritos escolares 14, 15 y 2 cuentan con el 73,15%, el 63,66% y el 63,23% de su alumnado en escuelas primarias de jornada completa, en los distritos 21, 5 y 19 -ubicados en la zona sur de la ciudad y con altos niveles de necesidades básicas insatisfechas-, esa proporción apenas alcanza el 22,33%, el 31,37% y el 34,72%, respectivamente. De otra manera, en el DE 21, tan solo 2 de cada 10 niñas/os asisten a escuelas estatales de jornada completa, mientras que -en el otro extremo- en el DE 14 el número aumenta a 7 de cada 10.

La falta de actividad en materia de infraestructura escolar a fin de adecuar la oferta educativa a la realidad y necesidad de las distintas zonas implica una manifiesta discriminación por omisión del GCBA, en perjuicio de las/os niñas/os de los DE 5, 19 y 21, que tienen menores posibilidades de acceder a la educación primaria de jornada completa, y vulnera el derecho a la educación.

La situación es aun más grave si se considera que el GCBA tuvo a su disposición recursos económicos para incrementar la cantidad de unidades educativas en los distritos marginados, y por ende, de vacantes ofrecidas en la modalidad de jornada completa, y no los utilizó. En presencia de una situación claramente discriminatoria en el acceso a la educación primaria estatal de jornada completa, el GCBA omitió tomar medidas tendientes a dar respuesta al problema, aún disponiendo de recursos económicos como para hacerlo, en franca contraposición al principio constitucional de utilización del máximo de los recursos disponibles para la plena realización del derecho a la educación, como derecho social.

 

Importancia del caso

La superioridad pedagógica de la jornada completa

La modalidad de jornada completa presenta numerosas ventajas en comparación a la de jornada simple, tanto en relación a la formación de sus alumnos/as y a los procesos de socialización con otros niños y con adultos, como a las repercusiones positivas en los hogares.

Ventajas en los hogares

Trabajo: En primer lugar, los padres –ambos padres- de niños/as que asisten a escuelas de jornada completa disponen de mayor tiempo disponible para realizar sus actividades laborales, lo que mejora la calidad de vida de las/os niñas/os retroalimentando los beneficios del proceso educativo.

Igualdad de género: Además, se posibilita una mejora fundamental en el ejercicio de los derechos de las mujeres, ya que las madres, que asumen mayoritariamente las tareas de cuidado de las/os hijas/os en base al rol que les es socialmente impuesto, disponen de mayor tiempo para el trabajo, sea autónomo o en relación de dependencia.

Ventajas educativas

Contención: En primer lugar, el mayor tiempo en la escuela permite brindar una mayor contención, social y pedagógica, para aquellas/os niñas/os que la precisen. Gracias al mayor tiempo disponible, el proyecto escolar puede ofrecer mejores y más variadas actividades.

Seguimiento más personalizado: Por otro parte, esta modalidad permite brindar una atención y seguimiento más personalizado para atender las problemáticas particulares de cada alumno, incluso aquellas no específicamente de aprendizaje. En este sentido, se puede atender con más dedicación cuestiones pedagógicas y otras problemáticas que en un establecimiento de jornada simple donde la comunidad educativa es más grande y demandante, y las posibilidades de planificación y diálogo continuado con el equipo docente son más reducidas.

Socialización: Además, como consecuencia del mayor tiempo compartido entre pares por las niñas y los niños, la modalidad de jornada completa posibilita mejores procesos de socialización entre ellos y para con los adultos presentes.

Compensación: La educación de jornada completa también permite compensar la posible falta de atención y/o dedicación a las tareas escolares en el hogar. Este factor no es menor en zonas de poblaciones de baja instrucción donde los adultos pueden no estar en condiciones de ayudar con el cumplimiento de las tareas por parte de las niñas y niños, y/o de supervisarlo.

Debido a estas considerables ventajas de la modalidad de jornada completa, la enorme desigualdad existente en el acceso a ella vulnera flagrantemente el principio de no discriminación, el derecho a la igualdad de oportunidades y el derecho a la educación de las niñas y los niños de los DE 5, 19 y 21, zonas cuyos indicadores socioeconómicos resultan de los más bajos de la Ciudad.

Causa Judicial

Acción de amparo

El 29 de junio de 2011, ACIJ inició una acción judicial a fin de evitar que en el futuro vuelvan a vulnerarse el principio de no discriminación y los derechos a la igualdad de oportunidades y a la educación de las/os niñas/os de los DE 5, 19 y 21, caracterizados por su condición socioeconómica desfavorecida.

En la acción de amparo, se solicitó que se condene al Gobierno a:
  •  A cesar en su práctica discriminatoria consistente en distribuir en forma inequitativa la oferta de educación primaria de jornada completa de gestión estatal en perjuicio de las niñas y niños de los distritos escolares 5, 19 y 21, distritos estos donde se encuentra la población de condición socioeconómica más desaventajada de la Ciudad. […]
  • Que se condene al GCBA a recomponer los efectos discriminatorios de su práctica, mediante la creación de establecimientos educativos de gestión estatal de nivel primario en la modalidad de jornada completa en los distritos escolares 5, 19 y 21 en una cantidad adecuada al estándar constitucional de igualdad de oportunidades”.

Audiencia abril 2012

En este marco, el 13 de abril de 2012 se realizó una audiencia a la que concurrieron representantes del Ministerio de educación y los supervisores de los distritos escolares Nº 5, 19 y 21. Allí los supervisores coincidieron en que existe una demanda de la comunidad de escuelas de jornada completa y, por ende, la necesidad de incrementar su número. A modo de referencia, en 2012 hubo 283 pedidos de jornada completa en el distrito 5 que no pudieron satisfacerse; en el distrito 20 hubo 190 pedidos, de los cuales sólo algunos pudieron reubicarse en otros distritos.

La jueza dio un plazo al Gobierno a fin de que informe sobre las medidas que adoptaría a fin de generar vacantes de jornada completa en los distritos escolares 5, 19 y 21.

Sentencia y apelación

Finalmente, la jueza dictó sentencia, en la que hizo lugar parcialmente a la demanda. A pesar de haber reconocido la desigualdad existente en la oferta educativa de jornada completa, y la superioridad de esta modalidad sobre la jornada simple, la sentencia no ordenó medidas que permitan restablecer la desigualdad sufrida por quienes viven en las zonas más pobres de la ciudad.

ACIJ apeló la sentencia, dado que sólo se ordenó llevar al 30 % de la matrícula el acceso a la escolaridad de jornada completa, y sólo para el DE 21 (que contaba con solo el 22% en aquél momento) pese a que se reconoció la afectación sufrida por los tres distritos escolares. A su vez, llevar al 30 % el acceso a la jornada completa no resulta suficiente para remediar la discriminación sufrida por los ninguno de los tres distritos, ya que en otras zonas el acceso a jornada completa supera el 60 y 70 % de la matrícula.

El GCBA también apeló la sentencia, cuestionando la obligación que se le impuso de llevar hasta el 30 % el acceso a la jornada completa en el DE 21.

 

Informe 2012

La distribución discriminatoria de la educación primaria de jornada completa en la Ciudad de Buenos Aires

El presente informe da cuenta de la desigualdad que existe en la Ciudad de Buenos Aires en relación a la disponibilidad de escuelas de gestión estatal de jornada completa. El documento hace una revisión de las características y superioridad de dicha modalidad; brinda datos sobre la población que efectivamente accede a este tipo de educación; y finalmente muestra un análisis comparativo entre la situación educativa en distintos distritos escolares.

Se concluye que existe una grave situación de discriminación estructural en la Ciudad de Buenos Aires. Debido a la insuficiente oferta educativa para el nivel primario, el GCBA vulnera el principio de igualdad de oportunidades y no discriminación y el derecho a la educación, pues restringe el acceso a la escuela primaria de jornada completa en los distritos escolares 5, 19 y 21, de muy baja condición socioeconómica, mientras en otros distritos de mejor condición socioeconómica la situación es la exactamente la inversa.

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