16.04.07 // Igualdad Educativa (medios)

Hay hacinamiento en escuelas porteñas

Concurren hasta 50 alumnos por grado en Villa Lugano, según un informe que refleja desigualdades

Por Laura Casanovas

Las desigualdades se reflejan en las escuelas porteñas: mientras que en Villa Lugano y Villa Soldati hay un promedio de 29,4 alumnos por aula, en Villa Urquiza y Saavedra el número desciende a 18. Hay escuelas en la zona sur que tienen hasta 50 alumnos en un grado, casi sin espacio para transitar, lo que repercute negativamente en la calidad educativa.

Las diferencias acentúan el contraste entre las zonas norte y sur de la ciudad, según datos que surgen de un informe de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) sobre superpoblación y hacinamiento en escuelas primarias estatales.

En barrios como Monserrat, San Telmo y La Boca, el promedio es de 23,6 alumnos por aula, en tanto que en Belgrano, Núñez y Saavedra el número es de 17,6. El informe señala que los distritos en los que vive la población más pobre de la ciudad tienen en comparación más cantidad de alumnos por escuela y por grado.

Las zonas de superpoblación remarcan círculos de exclusión en las zonas más vulnerables, a pesar de que el rol de la educación debería ser el de igualar las oportunidades”, dijo a LA NACION Nuria Becú, coordinadora del programa de Igualdad Educativa de la ACIJ.

El reglamento escolar vigente hasta febrero último fijaba la cantidad máxima de 27 alumnos por maestro, por recomendaciones pedagógicas, y establecía 1,35 metros cuadrados de espacio por alumno. El actual reglamento sólo mantiene este último parámetro.

Ante los resultados del informe, LA NACION quiso conocer la opinión del gobierno de la ciudad, pero el Ministerio de Educación no dio respuesta a la consulta.

Lo opuesto a la calidad

Entre los efectos de la superpoblación y el hacinamiento escolar, el informe de la ACIJ menciona las desventajas pedagógicas, la falta de incentivos entre los docentes para enseñar en las escuelas más pobres y el desgaste de la infraestructura.

Un maestro de 2° grado de una escuela de Villa Lugano que tiene 35 alumnos expresó a LA NACION: “Uno, cuando tiene la idea de educar, piensa en hacerlo con la mejor calidad, pero así no se puede, porque se pierde la atención personalizada que estos chicos necesitan”. Una docente con 20 años de carrera reflexionó, ante un aula de 7° grado con 50 alumnos, uno pegado al otro: “Esto es lo opuesto al actual proyecto educativo, que habla de calidad”.

La directora de un colegio de Villa Soldati contó que en su escuela la cantidad de alumnos por aula está bien, pero que el problema es que los chicos que concurren son diferentes y requieren una mayor atención. “La mitad de los alumnos que comienzan 1er. grado no pasó por el nivel inicial y, por lo tanto, no viene con preparación previa. En esta comunidad lo ideal sería trabajar con no más de 20 chicos”, expresó.

El informe de la ACIJ señala que en los últimos años, particularmente en los distritos de la zona sur, la matrícula fue creciendo en forma constante. “Eso se debió, en parte, a la falta evidente de coordinación entre la política habitacional del gobierno de la ciudad y su planeamiento educativo”, dijo.

La matrícula del distrito 19 (Nueva Pompeya, Flores) pasó de 8544 alumnos, en 2004, a 8896 en la actualidad. En tanto que en el distrito 21 (Villa Lugano, Villa Soldati), en el mismo período, se pasó de 9127 a 10.200. Para hacer frente al crecimiento, estos distritos implementaron medidas provisorias, como la creación de aulas por desdoblamiento, la ocupación de aulas destinadas a materias curriculares para grados, la construcción de otras en espacios comunes como el patio y la transformación de establecimientos de jornada completa en jornada simple, señala el informe.

“A algunos les sobra y a otros les falta; es la definición de la desigualdad. Pese a los esfuerzos, sigue siendo muy inequitativa la oferta educativa en la ciudad. Los chicos más desfavorecidos necesitan más seguimiento. Hace falta planificación del Estado, que muchas veces no anticipa los problemas, porque los colegios no se construyen de un día para el otro”, opinó Inés Dussel, coordinadora del área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Falta de planificación

Para la especialista, un docente tiene que seguir los procesos de aprendizaje de cada chico. “Si se tienen demasiados alumnos, cuando aparece un chico con dificultades el maestro tiene que elegir si sigue a éste y desatiende a los otros 28, o al revés”. Dussel indicó que “muchas veces son los maestros quienes detectan un problema de vista o audición, y si tienen 40 alumnos no pueden estar atentos a cada uno”. La situación provoca la sobrecarga de los docentes que conlleva a la enfermedad y a su frustración, dijo.

En el primer grado de un colegio de Villa Lugano hay 18 chicos en un aula cuya superficie es sólo para 8 chicos. “No hay oxígeno. El número de chicos no es alto, pero no hay lugar. Los saco bastante al patio para que tomen aire. Y para pasar a corregir es un problema”, comentó la joven maestra a cargo del curso. No hay casi distancia entre los niños y el pizarrón.

En los cinco distritos más pobres, que entre otros integran los barrios de Villa Lugano, Villa Soldati, Constitución, La Boca, Nueva Pompeya, Barracas, todos de la zona sur, hay en promedio 428 alumnos por unidad educativa y registran 24,4 alumnos por aula. Mientras que en los cinco más ricos (Villa Devoto, Agronomía, Villa Urquiza, Versalles, Villa Pueyrredón, Belgrano, Núñez, entre otros barrios) la cifra es de 280 (y 20 alumnos por aula).

El informe subraya que “el gobierno no implementó ningún sistema de registro unificado y sistemático de la cantidad de niños por sección y de los metros cuadrados de cada sala en cada distrito”. Por lo tanto, esta información depende de la predisposición de cada supervisor de registrar la información, “lo que hace que el problema sea desconocido en su magnitud”.

Cuestión de espacio
  •  En los distritos 5 (Barracas, Constitución), 19 (Nueva Pompeya, Flores) y 21 (Villa Lugano y Villa Riachuelo), todos de la zona sur, los problemas de espacio son la regla.
  •  En el distrito 15 (Villa Urquiza, Saavedra), en cambio, el 93,66% de los grados tiene más de 1,35m2 por alumno, como establece el reglamento escolar vigente.
  •  El distrito 18 (Floresta, Liniers, Versalles) está en mejor situación que los barrios del Sur, ya que el 85,57% de los grados tiene un espacio por alumno mayor que el fijado por el reglamento escolar.
  •  Mientras que en Villa Devoto y Villa Pueyrredón el 80% de las aulas se ajusta al reglamento, en La Boca, San Telmo y Monserrat (distrito 4) sólo el 29,43% de los grados tiene más de 1,35m2 por alumno.

 

La Nación

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