22.05.07 // Novedades, NOVEDADES

Enargas: Kirchner insiste con que no habrá “encubrimiento” (El Litoral)

Tras el desplazamiento de su titular Fulvio Madaro, investigado en la emblemática causa de las coimas por el Gasoducto Norte, el presidente sacó al organismo de la órbita del ministro Julio De Vido. Pero insistió en que no hay “ningún tinte de encubrimiento” y que es “un asunto entre privados”.

La decisión del presidente Néstor Kirchner de mostrarse reactivo frente al avance de la Justicia sobre funcionarios de su gobierno por el caso Skanska derivó ayer en la intervención del Ente Nacional Regulador de Gas (Enargas) por 180 días y la designación en ese puesto del actual vicejefe de Gabinete, Juan Carlos Pezoa, un hombre ligado estrechamente a Alberto Fernández.

El objetivo del nombramiento de Pezoa, según lo expresa el decreto 571 por el cual se dispuso la intervención, es lograr un “preciso esclarecimiento” de la participación de miembros del Enargas en el escándalo de corrupción que salpica al gobierno, y en el que aparecen sospechados de cobro de coimas el ex jefe del organismo, Fulvio Madaro, y el ex titular de Fideicomisos Nación, Néstor Ulloa, ambos desplazados de sus cargos la semana pasada.>

La intervención del Ente Regulador y la remoción de los dos funcionarios no le impidieron, sin embargo, al presidente Kirchner, seguir catalogando el caso Skanska como “un acto de corrupción entre privados”. Ayer, en una entrevista que sorpresivamente le concedió a un programa de radio de la FM Metro, el jefe de Estado dijo que decidió separar a Madaro y Ulloa “para que los argentinos estén tranquilos, para que haya transparencia absoluta en el Estado y que nadie vea algún tinte de encubrimiento. La gente sabe de la cristalinidad con la que actuamos”, aseveró.>

Cuestión de confianza.

En el decreto, el gobierno advierte que en los informes habituales de control y de gestión “no surge noticia suficiente de anomalías funcionales de gravedad en el Enargas”, pero -agrega- “al parecer cuestionada su actuación en hechos sobre los que se requiere un preciso esclarecimiento, se hace necesario disponer una intervención transitoria del organismo regulador que facilite la investigación y revise su actuación desde la fecha de su creación”.

Según esta resolución, ante la detección de cualquier irregularidad, Pezoa “deberá informar con precisión su significatividad económica y el impacto que la misma ocasiona o ha ocasionado sobre la gestión, aportándose la totalidad de información de base o papeles de trabajo respectivos, asesorando sobre las acciones y medidas que correspondan adoptar”.

Este punto fue reforzado por Kirchner al advertir que no le temblará la mano en caso de que se detecte un hecho de corrupción que alcance a sus funcionarios: “Nadie verá un tinte de encubrimiento. Tengo que dar, como corresponde, la confiabilidad a los argentinos tomando decisiones, no por discursos. Tenemos cantidad de funcionarios, a veces pueden pasar este tipo de cosas, pero lo importante es que a uno no le tiemble la mano cuando son responsables”, dijo.>

Perfil.

Alberto Fernández, fue el encargado de formalizar el anuncio de la intervención junto al ministro de Planificación, Julio De Vido. Si bien la decisión de mostrarse juntos pretendió reflejar el aval del santacruceño a la designación de Pezoa, a nadie escapó en la Casa Rosada que fue el jefe de Gabinete quien talló verdaderamente en la elección de su colaborador más estrecho como flamante titular del Enargas.

Pezoa es un histórico funcionario de segunda línea y sostenido bajo perfil que cumplió distintos roles en las gestiones presidenciales de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. Para los gobernadores es un viejo conocido: fue el subsecretario de Relaciones Fiscales y Económicas con las Provincias cuando Domingo Cavallo conducía el Ministerio de Economía del menemismo.

Durante el interinato de Eduardo Duhalde, integró el equipo de Jorge Remes Lenicov y, al asumir Roberto Lavagna, pasó a la Casa de la Moneda. En la gestión Kirchner, sus dotes de negociador lo convirtieron en el nexo entre la Jefatura de Gabinete y el Congreso.

Si bien el decreto no lo especifica, una de las misiones del interventor debería ser la normalización del organismo que, en rigor, debería estar conformado por cinco miembros seleccionados tras un concurso de antecedentes técnicos y profesionales y no, como ocurrió en los últimos años, por decisión unilateral del presidente.

Una sucesión de intervenciones.

A mediados de abril, en el gobierno se admitió como “tema en estudio” la renovación del directorio del Enargas. Por entonces, las sospechas sobre la participación de su ex titular, Fulvio Madaro, en el caso Skanska, y una “acción sumarísima”, promovida por la ONG Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia ante la jueza federal Clara Do Pico para que se designara a las autoridades por medio de concursos públicos, generaban preocupación en la Casa Rosada.

El artículo 54 de la ley de privatización del servicio de gas indica que los miembros del directorio del Enargas “serán seleccionados entre personas con antecedentes técnicos y profesionales en la materia y designados por el PEN”. La conducción del Ente Regulador, designada por el presidente Néstor Kirchner, y que presidía Madaro se completó con los vocales Mario Vidal, Carlos Abalo y Ricardo Velasco, pareja de la ministra de Economía, Felisa Miceli. Todos funcionarios políticos que, seguramente, no hubiesen podido cumplir con los requisitos técnicos establecidos en esa norma, y cuya continuidad en el organismo dependerá del nuevo titular.

Entre aquella virtual intervención y ésta, oficializada ayer pero con plazo de vencimiento, casi no hay diferencias. También Juan Carlos Pezoa es un funcionario “todo terreno”, con ninguna especialización en temas energéticos. Sólo la confirmación de que su verdadera función será llevar a cabo la normalización del Ente Regulador le aportaría a esta designación un plus de calidad.

La oposición advirtió este detalle y no tardó en cuestionar la decisión de Kirchner de intervenir el organismo en lugar de regularizar su situación. La dupla conformada por los diputados Adrián Pérez, del ARI, y Esteban Bullrich, de PRO, que impulsó las denuncias contra funcionarios del gobierno en la causa Skanska, anticipó que impugnará el decreto presidencial y desafió al presidente a demostrar “verdadera voluntad de luchar contra la corrupción” a través de la remoción de todos los directivos del Enargas nombrados por decreto y la designación de los nuevos directores por concurso, según lo establece la ley.

El senador radical Ernesto Sanz, a su vez, reveló que, en 2003, Kirchner decidió nombrar por decreto a la conducción del Ente Regulador porque “todas las personas que calificaron para los primeros puestos no eran afines al gobierno”.

Devolución de causas

La mayoría de las denuncias por uso de facturas falsas formuladas por el juez federal Guillermo Montenegro como desprendimiento de la causa Skanska fue devuelta a su juzgado por otros magistrados del fuero, que consideraron “prematura” su decisión.

De esta manera, si Montenegro rechaza esta decisión de sus pares, el tema llegará a la Cámara Federal, tribunal de apelaciones que deberá resolver qué juez se hará cargo de estas pesquisas contra empresas constructoras.

Según fuentes judiciales, los jueces federales Julián Ercolini, María Servini de Cubría y Sergio Torres ya devolvieron las denuncias contra empresas constructoras que recibieron el viernes último. En los considerandos de su decisión, todos estimaron que Montenegro actuó de manera “prematura” ya que al menos debería haber realizado alguna “investigación preliminar” respecto de esas denuncias.

Por ello, en una decisión que en las próximas horas también tomarían otros jueces como Marcelo Martínez de Giorgi, devolvieron al juzgado de Montenegro las denuncias contra empresas constructoras por uso de facturas falsas de unas 23 sociedades.

Otro de los magistrados, el federal Claudio Bonadío, optó por dar vista al fiscal Gerardo Pollicita para que opine antes de tomar una decisión, aunque también se excusaría de entender en las dos denuncias recibidas, según las fuentes.

El viernes último, Montenegro formuló doce denuncias penales contra empresas constructoras que al igual que Skanska habrían usado facturas falsas por montos desde 20 mil a ocho millones de pesos, en una presunta evasión tributaria. Las denuncias se basaron en documentación encontrada en los allanamientos que el juez ordenó como parte de la causa Skanska.

Montenegro está a cargo de la investigación de supuestos sobornos pagados por Skanska para adjudicarse las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur. En esta pesquisa, ya citó a declaración indagatoria al ex titular del Enargas Fulvio Madaro y al ex gerente de Nación Fideicomisos Néstor Ulloa, además de a los ex directivos de la empresa sueca. Otro magistrado, el penal tributario Javier López Biscayart, procesaría en los próximos días a toda la ex cúpula de Skanska imputada por la evasión cometida con el uso de facturas falsas.

Por Julia Izumi
El Litoral

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